⚡ San Isidro: un rayo mató a cuatro yeguas de polo durante una práctica en el Jockey Club
Publicado el 22 Oct, 2026
Cuatro yeguas de polo murieron el miércoles 21 de octubre tras recibir una descarga eléctrica durante una práctica en el Jockey Club de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. El episodio ocurrió en la cancha número 6 del predio, en medio de condiciones meteorológicas inestables, y también afectó a otros dos animales, que lograron recuperarse.
La descarga alcanzó a los caballos mientras esperaban para comenzar el entrenamiento. Según las primeras informaciones publicadas por medios argentinos, los animales estaban atados a un poste y la electricidad habría llegado a través de un cable de acero. Las circunstancias exactas del recorrido de la descarga no fueron establecidas oficialmente en los reportes iniciales.
En el lugar había alrededor de 20 animales bajo el cuidado de un trabajador. La fuerza del fenómeno también afectó al cuidador, que fue desplazado varios metros y recibió asistencia médica. Las primeras noticias indicaron que se encontraba fuera de peligro.
El hecho provocó conmoción entre quienes trabajan con los animales y volvió a poner en primer plano un riesgo que muchas veces se subestima: durante una tormenta eléctrica, un rayo puede afectar no solo el punto donde impacta, sino también el terreno y las estructuras conductoras cercanas.
¿Por qué un rayo puede afectar a varios caballos a la vez?
Los rayos pueden provocar lesiones o la muerte de animales sin que la descarga impacte directamente sobre sus cuerpos. Cuando la electricidad llega al suelo, puede propagarse por la superficie y generar diferencias de potencial entre distintos puntos del terreno. Si las patas de un animal están en contacto con esos puntos, la corriente puede atravesar su cuerpo.
Los caballos son especialmente vulnerables por su tamaño y por la distancia entre sus extremidades. Además, los alambrados, cables, postes y otras estructuras metálicas pueden conducir electricidad y ampliar el área de riesgo.
Por eso, ante una tormenta eléctrica, no alcanza con observar si llueve intensamente: los rayos pueden caer antes de que comiencen las precipitaciones fuertes o a cierta distancia del núcleo de la tormenta.
Cómo proteger a los caballos durante una tormenta eléctrica
La prevención es fundamental para reducir el riesgo de que los animales sufran descargas eléctricas. Estas son algunas medidas importantes para establecimientos rurales, clubes hípicos, centros de entrenamiento y campos de polo:
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Suspender las actividades al aire libre cuando haya alertas o riesgo de tormentas eléctricas. No esperar a que la lluvia sea intensa para interrumpir una práctica.
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Llevar a los caballos a un refugio cerrado y seguro, preferentemente un edificio sólido diseñado para alojarlos. Un techo aislado o un cobertizo abierto no ofrecen la misma protección.
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Evitar atar animales junto a postes, alambrados o cables metálicos durante condiciones de tormenta. Las estructuras conductoras pueden transmitir la corriente si reciben una descarga.
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Organizar un protocolo de emergencia para que el personal sepa cuándo detener las actividades, cómo trasladar a los animales y qué zonas deben evitarse.
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No acercarse a cables caídos ni a estructuras dañadas después de una tormenta. Debe mantenerse distancia y avisar a los responsables del establecimiento o a los servicios de emergencia correspondientes.
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Esperar antes de volver a las actividades al aire libre. Una recomendación ampliamente utilizada en seguridad ante rayos es aguardar al menos 30 minutos desde el último trueno.
Estas medidas reducen la exposición, aunque ningún procedimiento puede eliminar por completo el riesgo durante una tormenta eléctrica.
Qué hacer si un caballo recibe una descarga
Si un caballo cae durante una tormenta o se sospecha que recibió una descarga, se debe priorizar la seguridad de las personas. No hay que acercarse mientras persista el riesgo de nuevos rayos ni tocar cables o estructuras que puedan seguir energizados.
Una vez que la zona sea segura, es importante solicitar asistencia veterinaria urgente, incluso si el animal logra levantarse. Las descargas pueden causar lesiones internas, alteraciones cardíacas, quemaduras y traumatismos que no siempre son evidentes a simple vista.
También conviene mantener bajo observación veterinaria a los animales que estuvieron cerca del incidente, porque pueden haber sufrido efectos de la corriente o lesiones al caer.
Una tragedia que recuerda la importancia de la prevención
La muerte de las cuatro yeguas en San Isidro muestra lo devastador que puede ser un fenómeno natural cuando coincide con animales expuestos en un espacio abierto. El caso también evidencia la importancia de contar con refugios apropiados y procedimientos claros para actuar ante alertas meteorológicas.
Las tormentas no siempre ofrecen tiempo suficiente para reaccionar cuando ya comenzaron. Por eso, consultar los pronósticos, suspender las prácticas ante riesgo eléctrico y preparar de antemano un plan de protección son medidas esenciales para quienes tienen animales bajo su responsabilidad.
❤️ En MásMascotas creemos que cuidar a los animales también significa anticiparse a los peligros del entorno. Frente a las tormentas eléctricas, la prevención y una respuesta rápida pueden marcar una diferencia fundamental para proteger sus vidas.