🐟 Brasil intensifica la lucha contra el pez león, un depredador que amenaza a las especies nativas
Publicado el 23 Oct, 2026
Una campaña de control ambiental en el estado brasileño de Bahía logró reunir 966 ejemplares de pez león (Pterois volitans) durante agosto y septiembre de 2026. La iniciativa busca contener la expansión de esta especie invasora, que se alimenta de peces pequeños y crustáceos y representa una amenaza para la biodiversidad marina.
El operativo se desarrolla en la región de Porto Seguro, en el extremo sur de Bahía, donde las autoridades municipales trabajan junto con pescadores y especialistas de la Universidad Federal del Sur de Bahía. Por cada ejemplar entregado, el programa ofrece un incentivo de 10 reales brasileños.
Según el balance difundido el 8 de octubre, durante agosto se habían entregado 442 peces y en septiembre otros 524. Las capturas proceden de distintos puntos del extremo sur del estado, por lo que la cifra no corresponde exclusivamente a ejemplares retirados de las aguas de Porto Seguro.
🌊 Una especie originaria del Indo-Pacífico
El pez león es nativo del Indo-Pacífico y se caracteriza por sus llamativas franjas rojizas, blancas y oscuras, sus aletas extendidas y sus largas espinas. Aunque su aspecto puede resultar atractivo, su presencia fuera de su área natural representa un problema para numerosos ecosistemas marinos.
En el Atlántico, la especie encuentra condiciones favorables para expandirse y tiene pocos depredadores naturales capaces de controlar sus poblaciones. Además, puede reproducirse rápidamente y consumir una gran variedad de organismos pequeños.
El principal riesgo para los ambientes afectados es la depredación de juveniles de peces nativos y crustáceos. Cuando disminuye la supervivencia de las crías, también pueden verse perjudicadas las poblaciones de especies importantes para la pesca local.
Los investigadores advierten que el avance del pez león puede afectar tanto el equilibrio ecológico de los arrecifes como las actividades económicas que dependen de ellos, entre ellas la pesca y el turismo de buceo.
🔬 Los ejemplares también sirven para investigar
La campaña no se limita a retirar peces del agua. Parte de los ejemplares recolectados se destina a estudios científicos para conocer mejor su alimentación, tamaño y características biológicas.
En una primera etapa, 430 de los 440 peces reunidos fueron enviados congelados al Laboratorio de Ecología y Conservación Marina de la Universidad Federal del Sur de Bahía. Los investigadores analizaron su biometría y contenido estomacal para comprender qué organismos consume la especie y qué efectos podría tener sobre la fauna local.
Las autoridades también comenzaron a estudiar alternativas para aprovechar el pescado mediante su procesamiento y eventual comercialización. La idea es explorar si ese aprovechamiento puede contribuir a sostener las tareas de control a largo plazo.
Sin embargo, los especialistas señalan que capturar ejemplares no significa que la invasión esté resuelta. En las regiones donde el pez león se ha establecido, no existen antecedentes científicos que demuestren que haya sido posible erradicarlo por completo. Por eso, el monitoreo y el control continuo resultan fundamentales.
🪸 La preocupación llega hasta el Parque Nacional Marino de Abrolhos
La alerta aumentó tras confirmarse la presencia del pez león en el Parque Nacional Marino de Abrolhos, una zona de enorme importancia para la biodiversidad del Atlántico Sur.
Sus arrecifes albergan una gran variedad de peces e invertebrados, por lo que la expansión de un depredador invasor genera preocupación entre los investigadores. Aun así, todavía no hay datos suficientes para establecer con precisión la magnitud de los daños que podría causar en esa área protegida.
En el Parque Natural Municipal Marino de Recife de Fora, cerca de Porto Seguro, también se reforzaron el monitoreo y la capacitación de trabajadores vinculados a las actividades de buceo. Allí, la captura está restringida a personas capacitadas y autorizadas, ya que las espinas del pez pueden inocular veneno y provocar lesiones dolorosas.
⚠️ Una amenaza que requiere vigilancia permanente
La experiencia de Bahía muestra cómo las autoridades, la comunidad pesquera y los equipos científicos pueden coordinar acciones para responder a la expansión de una especie invasora.
Los 966 ejemplares entregados durante los dos primeros meses de la campaña representan un avance en las tareas de control, pero no permiten conocer por sí solos cuántos peces león hay en el mar ni qué proporción de la población fue retirada.
El desafío ahora es sostener el seguimiento, identificar las áreas más afectadas y evaluar si las medidas adoptadas consiguen reducir la presión sobre los arrecifes y las especies nativas.
❤️ En MásMascotas creemos que proteger la biodiversidad también implica actuar frente a las especies invasoras con información científica y responsabilidad. Cuidar los ecosistemas marinos es fundamental para preservar la enorme variedad de vida que depende de ellos.